Trabaje pero seguro

Les Corts Valencianes porten dos mesos sense cap reunió plenària. No deuen tenir faena. En la legislatura anterior va fer obres en l’hemicicle per estalviar problemes. Us en deixe l’article que vaig publicar al Periódico de Catalunya.

Entre las conquistas de la clase trabajadora, destaca la prevención de los riesgos laborales. Las Cortes Valencianas son pioneras en este campo. Su presidente, Julio de España (con perdón, por la redundancia), ha reformado la tribuna de invitados por “razones de seguridad”. Por el módico precio de 27.083 euros, ha substituido, anclado y atornillado al suelo las butacas de la tribuna. El jefe del servicio correspondiente había informado que “no podemos descartar que cualquier persona presa de arrebato u obcecación, motivada por la discusión en el pleno de cualquier punto de interés para la misma, tire una o diversas sillas hacia la zona de diputados y/o consellers, con el grave riesgo que eso supone”. Las nuevas butacas se estrenaron con éxito el 12 de julio en la comparecencia del conseller de infraestructuras, José R. García Antón, para informar del accidente producido en la línea 1 del metro de Valencia con resultado de 42 fallecidos. “Un error fatal, desgraciado y nada más”, según palabras del conseller en sede parlamentaria. Una conclusión que, según él mismo, le libera de toda responsabilidad a pesar de que el PSPV y EU pidieron su dimisión. La línea 1 disponía del Sistema de Frenado Puntual (FAP), en lugar del de Protección Automática del Tren (ATP), más generalizado y eficaz, pero más caro. Un daño colateral de esta guerra preventiva contra las sillas voladoras es que ahora el invitado no ve el atril de los oradores. Pero todo sacrificio es poco ante la peligrosidad de ciertos debates y las armas de destrucción masiva de diputados en forma de butacas. Don Julio ha aplicado el “principio de precaución” que aconseja la sociología del riesgo. Sus señorías se han curado en salud. Si se ve o no el atril, es otro de los “efectos perversos” de la democracia. Para lo que hay que ver.

Deixa un comentari

L'adreça electrònica no es publicarà Els camps necessaris estan marcats amb *